
¿Qué es el alquiler de habitaciones?
Se ha convertido en la principal modalidad de alquiler en España. Gracias a este formato muchos jóvenes estudiantes y trabajadores han conseguido poder independizarse y vivir en zonas exclusivas de las ciudades y capitales como Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, entre otras. De lo contrario sería imposible por los elevados costes del alquiler total de la vivienda completa. Además tienes que ver –Las novedades en el alquiler de habitaciones en España-.
¿Qué es el alquiler de habitaciones?
El alquiler por habitaciones es una modalidad en la que el propietario arrienda dormitorios individuales de la vivienda y ofrece el uso de las zonas comunes. El inquilino tendría el uso privado de la habitación que alquila y el derecho a utilizar las zonas comunes como los baños, el salón, la cocina, entre otras estancias de la vivienda con otras personas. También tienes que ver –Las ventajas del alquiler de habitaciones para los inquilinos-.
Las principales características del alquiler de habitaciones
Privacidad y uso exclusivo de la habitación
El inquilino firma un contrato de alquiler en el que tiene el derecho de usar de forma privada y exclusiva la habitación que alquila. Y el resto de las estancias comunes de la casa se comparten con otras personas respetando los espacios privados de cada inquilino.
Los costes de renta y de suministros
Esta modalidad se convierte en una opción más económica que el alquilar la vivienda completa. Los gastos de suministros (agua, luz, gas, calefacción, internet) son compartidos con los demás integrantes de la casa.
Contrato del alquiler de la habitación
Este tipo de alquiler se regula por el Código Civil. Por lo tanto, no se aplican las mismas condiciones que cuando se alquila la vivienda completa. Esto ofrece mayor flexibilidad, cercanía y eficacia para el propietario y para el inquilino.
Las normas de convivencia en la vivienda
Las normas de convivencia son pactadas en el contrato de alquiler entre el propietario y cada inquilino de forma individual. En el contrato de alquiler se debe especificar todas y cada una de las normas de convivencia para el buen funcionamiento de la vivienda.

